Quedarse fuera de casa (o con el coche atrapado dentro) es frustrante. Antes de solicitar una urgencia, revise estos puntos críticos.
1. ¿Están limpias las fotocélulas?
Es la causa número uno de fallo en puertas que no cierran. Las fotocélulas (los pequeños "ojos" negros a ambos lados del suelo) detectan obstáculos. Si han acumulado suciedad, telarañas o están bloqueadas por una hoja seca, el motor interpretará que hay una persona y no cerrará por seguridad. Páseles un paño seco.
2. Compruebe las baterías del mando
Parece obvio, pero los mandos a distancia pierden potencia gradualmente. Es posible que la luz se encienda pero no tenga fuerza suficiente para enviar la señal encriptada al receptor del motor. Pruebe con su segundo mando antes de nada.
3. ¿Hay luz en el cuadro de control?
Revise el diferencial de su cuadro eléctrico. Los motores de puerta de garaje suelen estar en una línea propia que puede saltar ante una tormenta o sobrevoltaje. Si el cuadro no tiene ninguna luz encendida, el problema es eléctrico, no mecánico.
¿Sigue fallando?
Si tras estas pruebas la puerta no responde, es momento de llamar a un profesional para evitar forzar el motor.
Servicio Técnico de Automatismos